lunes, 22 de junio de 2009

Especular no cuesta nada (nota 3 y última)

En esta última nota de la serie, continuamos reflexionando y presentamos los dos últimos escenarios posibles:



Escenario 3: ¿Y si ganan Kirchner y Reutemann?

Es uno de los escenarios más complicados. Todos tienen “aire”. Ninguno querrá dejar de disputar el futuro.

Se producirá una fractura en el peronismo, pero ninguno de los bloques resultantes será un polo de atracción para el 2011 tan contundente como para anular al otro. Lo más probable es que no le alcance ni a Kirchner (quienquiera que sea su candidato) ni a Reutemann para asegurarse un triunfo en la elección presidencial.

También quedaría debilitado Binner en Santa Fe, lo que posiblemente dejaría al Socialismo entregado en los brazos de la Coalición Cívica.

La “nueva unión democrática” se erigiría como la gran opción de cambio (para que todo siga igual) pero tendría que enfrentar un peronismo de centro derecha y otro de centro izquierda, y se las vería realmente difíciles para disputarle el favor del campo a Reutemann, y tampoco podría ocupar todo el espacio del discurso “socialdemócrata” ya que el kirchnerismo no abandonaría la escena y tendría que buscar por ese lado.

Sin hegemonía clara en el peronismo, opciones como la de Macri podrían sentirse tentadas a desarrollarse en el interior, reclutando algunos caudillos peronistas, radicales, dirigentes agrarios, sindicales, etc.

Es el escenario de la licuación de las identidades políticas, en el cual lo alentador de las perspectivas de nuevas fuerzas se contrapesa con la inestabilidad política que presagia, y en ese escenario es más probable que la sociedad vuelva a alentar la recomposición de la política tradicional o las opciones más conservadoras del espectro.


Escenario 4: ¿Y si pierden Kirchner y Reutemann?

Es el escenario del sueño gorila. Un peronismo derrotado en las urnas, con todo para perder en los dos años de gobierno que le quedan, con caudillos locales y provinciales sobrevivientes en sus distritos, ávidos de sacarle todo lo que puedan al gobierno nacional, y sin un candidato firme para 2011.

La oposición tendría demasiados presidenciables que no se bajarían fácilmente de su aspiración: Carrió, Cobos, Binner, Macri, por citar sólo a algunos.

Una opción en crecimiento sería la que acaba de iniciarse, no sin contratiempos: la alianza Macri – De Narváez – Solá. En un escenario como este se consolidaría y podría erigirse en un polo de construcción de una nueva fuerza de centro derecha capaz de hacer buenos arreglos con importantes sectores del peronismo territorial y sindical, que arrancaría con buenas perspectivas en dos de los principales distritos electorales del país: Capital Federal y Provincia de Buenos Aires.

La otra opción en crecimiento, prácticamente sin competencia que le dispute el espectro, podría ser esa otra nueva fuerza política de izquierda democrática, nacional y popular, que aparece como posibilidad en todos los escenarios, pero que, en éste, no sólo tendrá el desafío de ocupar el espacio “vacante” existente, sino además, el de rescatar las banderas históricas del peronismo.

Las elecciones presidenciales de 2011 probablemente alumbrarán a un gobierno de centro-derecha con alianzas en el peronismo tradicional y en las provincias.

Pero tal vez la oposición esté encabezada, a poco de andar, por una nueva fuerza de centro izquierda, siempre que los dirigentes de ese espacio tengan la inteligencia, el coraje, y sobre todo la grandeza, que no tuvieron en las últimas experiencias que prometieron superar a los movimientos políticos históricos desde adentro, o crear terceras fuerzas al margen de las tradicionales.

1 comentario:

Edukator dijo...

Hago algunos aportes en mi blog:
Están muy buenas las especulaciones, pero siempre se trata de escenarios puramente electorales faceta a la que parece haberse reducido la política, (no porque sea tu culpa ni tu deseo desde ya).
Pero sin sujeto social se hace muy difícil hacer algo